Según indicó Edmundo Quevedo Ubillús, director ejecutivo de Pejeza, las anteriores subastas se suspendieron debido a que, tal como lo precisó Pro Inversión, los interesados no cumplían con los requisitos que se pedían. Es más, dijo que muchos adquirían las bases pero al momento de comprar no tenían la solvencia económica suficiente.
“Necesitamos que entren empresarios con capacidad de inversión. Los latifundistas y pequeños propietarios están vedados acá. Creemos que ahora sí saldrá”, dijo.
Al problema de los interesados sin capacidad económica para los proyectos agroexportadores se suma la deserción de algunos inversionistas que no se sentían seguros con la propiedad de los terrenos, ya que muchos de ellos son expuestos a las invasiones de campesinos que claman ser sus dueños.
En ese sentido, Quevedo Ubillús señaló que los invasores están siendo procesados, por lo se espera que el tema esté saneado cuanto antes. En caso de no estarlo, los que se adjudiquen las hectáreas tendrán todo el respaldo legal para echarlos, ya que serán los legítimos propietarios.
El tema de la distribución del agua, que también fue cuestionado, se solucionó, después de que se realizaron estudios y se descubrió que en el subsuelo existen 220 metros cúbicos de este recurso. En ese sentido, al estar ya comprometida el agua que sale del reservorio para los casi 12 mil agricultores del valle antiguo, ahora los nuevos inversionistas podrán utilizarla.
Si bien no saben la cantidad de interesados para la subasta, los directivos de Pejeza esperan que esta vez sí se vendan las tierras, ya que estiman que con el inicio de esta segunda etapa se podría dar el salto que busca este proyecto desde hace ya varios años.
“Queremos que todo esté verde, como Chavimochic, y que aquí se produzca para la exportación. Si nosotros tuviéramos el presupuesto y la parte logística necesarios, en un año pondríamos a trabajar 5.000 hectáreas, pero no es así. Estamos haciendo las gestiones para acelerar los procesos de transferencias. Esperamos que así sea”, sostuvo Quevedo.
FALTA MUCHO
En total, Pejeza tiene una extensión de 125 mil hectáreas, contando tierras agrícolas, poblados y cerros. Según el plan maestro, Pejeza y la represa de Gallito Ciego han cumplido con la función para la que esta fue construida: mejorar el riego de 36 mil hectáreas de los campesinos y casi 5.700 de extensión de la nueva inversión. Aún se calcula que el crecimiento seguirá gracias al agua subterránea.
Existen, fuera de los procesos de subasta de Pro Inversión, al menos 7 iniciativas que buscan adjudicación directa de tierras, las cuales, según Quevedo Ubillús, aún son evaluadas. La aprobación de cualquier de ellas generarían puestos de trabajo y le daría el valor agregado para el cual fue edificado Gallito Ciego.
ANUNCIE EN
GUADALUPE NOTICIAS
Fono: 949565933
No hay comentarios:
Publicar un comentario