Las causas de la Primera Crisis Económica del Siglo XXI

AUTOR: Ec. Manuel E. Olazo Sillau.


La primera gran crisis económica del presente siglo se origina en EE.UU. el año 2008 y se le conoce no se por qué motivo como, la “Crisis de los Países desarrollados”, como si esta no afectará al resto del mundo.





La verdad, es que, por el comercio exterior y la globalización de la economía afecta a todos los países del orbe en mayor o menor medida, mucho se ha descrito sobre las causas que originaron este fenómeno económico, todos los enfoques se hicieron en términos metodológicos de la economía descriptiva, de tal manera que algunos economistas para determinar las causas que originaron la crisis parten desde la disminución de las tasas de interés al 1% aplicado a los bonos del tesoro estadounidense, lo que motivó el traslado de recursos financieros a bienes raíces.







Los préstamos hechos a personas e instituciones cuyo potencial de pago era muy reducido, fue para algunos técnicos, el detonante para que los bancos dejaran de percibir los ingresos por los préstamos realizados, estas hipotecas de alto riesgo o “Sub Prime” serían el causante de la actual crisis económica mundial.Para otro grupo de analistas la causa de la crisis obedece a la conjunción de los siguientes factores:





1)Los altos precios de las materias primas.
2)La sobrevalorización del producto.
3)La crisis alimentaria mundial.
4)La crisis crediticia hipotecaria.





En la década del 2000 aumentaron los precios de las materias primas propiciando la mejora relativa de las economías primario exportadoras, la balanza de pagos de países como el Perú se vieron fuertemente robustecidas por esta circunstancia.






El precio del cobre aumentó hasta US $ 8940 la tonelada, el ácido sulfúrico y la soda cáustica, elementos utilizados en el proceso de producción de artículos fabricados por países industrializados aumentaron su valor hasta en 6 veces.






El barril de petróleo superó los US $ 100/barril en Enero del 2008, llegando hasta el increíble precio de US $ 147/barril en Julio del 2008, hecho que desestabilizó la economía mundial que hasta el momento es dependiente de éste recurso, componente principal de la matriz energética global que tiene reservas probadas sólo por 25 años más y al ser un recurso finito no renovable llegará a un límite máximo de extracción que anticipará su eventual desaparición.





La “Teoría del Pico de Hubbert” contribuyó a inversiones especulativas adelantando un proyectado crecimiento de demanda de petróleo debido al auge de las grandes economías emergentes: China e India.Esta crisis ha permitido introducir un nuevo término económico que se conoce como “burbuja”, concepto que pretende explicar las diferencias de precio de activos o artículos respecto de su valor real y se explica por las expectativas a futuro de los agentes económicos que afectan los precios haciéndolos subir a niveles muy altos, hasta que, la “burbuja estalla” ocasionando la caída del precio hasta niveles inferiores a su cotización normal, situación desastibilizante que abona a la crisis económica.





De otro lado, la crisis alimentaria está relacionada con un fenómeno natural que es el calentamiento global y el cambio climático que genera y ha originado la presencia de plagas costosas de controlar y cosechas precarias, sobre todo en Australia, lugar donde se evidencia el mayor deterioro de la capa de ozono por la presencia de gases de efecto invernadero que contribuyen al recalentamiento del planeta.






El aumento del precio del petróleo ha incidido fuertemente en los costos agrícolas, puesto que los fertilizantes se derivan de éste.






Es necesario precisar que la demanda por alimentos se ha desplazado mundialmente por un efecto renta positivo en Asia y por el cambio de hábitos alimenticios de estos países que se explican por el robustecimiento de las clases sociales medias, asimismo, el aumento del consumo de biodiesel determinó que extensos sembríos de maíz y caña de azúcar se destine a la elaboración de biocarburantes aumentando el precio de sembríos sustitutos como el trigo y otros.







La desregulación financiera internacional originó sobreendeudamiento de los agentes económicos por el exceso de liquidez del sistema financiero entre otros, el norteamericano, que con el afán de colocar estos excedentes los inversionistas y banqueros se vieron en la necesidad de recurrir al segmento poblacional de alto riesgo que finalmente colapsó al no cumplir con los compromisos bancarios, obligando al estado norteamericano a intervenir para evitar el colapso total del sistema.






Finalmente existe un tema al que los analistas internacionales no se han referido y es la necesidad de utilizar el método dialéctico de análisis de la realidad para comprender que las crisis capitalistas obedecen a un ciclo histórico y que se presentan cada cierto tiempo por la dinámica propia del capitalismo basado en las leyes de oferta y demanda que al no estar reguladas generan desequilibrios económicos y financieros de tal manera que, las causas explicadas líneas arriba no son más que un efecto del sistema que las genera.







La gran lección de la crisis internacional es que las economías capitalistas son inestables “per se” y que por lo tanto deben ser reguladas financieramente e inducidas por el estado para lograr el equilibrio ahorro – inversión de manera que el estado a través del gasto público incremente el margen de inversión no logrado por la iniciativa privada con el fin de alcanzar mejores ingresos, la participación del estado conductor de la economía mediante política fiscal y monetaria conjuntamente con la información oportuna de la red lograrán en el largo plazo anticipar y eventualmente disminuir o suavizar las inevitables crisis capitalistas.





Aún así, el futuro no descarta que ante la agudización de los problemas mundiales (sea por crecimiento poblacional explosivo, colapso de la matriz energética basada en el petróleo, aumento de pobreza, o cambio climático), el estado que para tal fin será democrático y globalizado asumirá, quizás, el control total de las economías cuando la tecnología pierda la lucha contra la escasez.